Brozas

  Fotos de Brozas
Historia
De orígenes inmemoriales, la Villa de Brozas alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XVI y XVIII, como Encomienda Mayor de la Orden Militar de Alcántara e importante núcleo económico y nobiliario de Extremadura.
Hasta mediados del siglo XX Brozas mantuvo su dinamismo económico como un destacado centro agrícola y ganadero, con una importantísima feria de ganados y un enorme flujo transhumante.
 
Panorámica (V. Sereno)
Panorámica de Brozas.
Después, en los 60, vendría la emigración en masa y el abandono de los campos.
Éstos son los factores que determinan la fisonomía y el carácter actual de Brozas. Un pueblo de unos 2.000 habitantes, abierto al campo, y por cuyas calles se pueden oír los pasos de un pasado glorioso.

Arquitectura
Retablo (E. Carbajo)
Santa María.
Si abundantes son en la Villa las muestras de arquitectura, sobre todas ellas destaca la Iglesia de Santa María la Mayor, del siglo XVI, "La Catedralina". Declarada Monumento Nacional, es una de las mayores y más bellas iglesias de la diócesis de Coria-Cáceres.
Construída íntegramente en sillería, en el exterior sobresalen su torre campanario y la portada principal, decorada en el estilo gótico-renacentista que la caracteriza.
En el interior se abren tres grandes naves delimitadas por esbeltos pilares y con bóvedas de nervios. En la nave central luce un impresionante retablo barroco en madera sin policromar (s. XVIII).
 
Posee también un soberbio órgano, cuyo sonido aún sobrecoge en las celebraciones mayores. En las naves laterales se abren varias capillas, destacando en la del Santísimo su hermoso retablo.

La segunda iglesia parroquial de la Villa, la de los Santos Mártires, es también un imponente templo. Realizada en una sola nave, su construcción fue promovida en 1495 por los Reyes Católicos, aunque permaneció inconclusa hasta mediados del siglo XX, cuando se finalizó gracias a las aportaciones de los vecinos.

Fuera ya del casco urbano se localizan una serie de ermitas cuya visita es muy recomendable, como las del Buen Jesús y La Soledad, pequeñas construcciones en granito del siglo XVI con interesantes motivos decorativos en el exterior. Destaca también la ermita del Humilladero como una singular construcción barroca. Está situada sobre el cerro del mismo nombre, desde donde se puede disfrutar de unas extraordinarias vistas, principalmente al atardecer.
También en las afueras se alza, orgulloso, el Convento de Nuestra Señora de la Luz. Este antiguo convento fransicano ha sido recientemente recuperado como hotel de lujo, con un notable trabajo de restauración, tras padecer durante décadas el maltrato y el abandono.
 
Ermita del Humilladero
El Humilladero.
Escudo (E. Carbajo)
Escudo Heráldico.
Paseando por las calles de la localidad se encuentran numerosas casas-palacio. Están los palacios de los Bravo (o de la Condesa de la Encina) y el de los Argüello, las casas de los Flores, de los Porres-Montemayor o de los Lizaur.
En todas ellas se pueden admirar hermosos elementos arquitectónicos como la rejería, los balcones esquinados o los escudos labrados en piedra (se cuentan cerca de 200 de estos últimos en todo el municipio).
De entre los edificios civiles cabe mencionarse la Fortaleza de Brozas, popularmente conocida como "El Palacio", una edificación fortificada construida principalmente durante el siglo XVII y situada en un punto estratégico en los contínuos enfrentamientos con Portugal a lo largo de pasados siglos.
 
Pero Brozas no ha sido sólo cuna de nobles, sino también de gentes humildes y laboriosas. Y su impronta se deja notar en la arquitectura popular.
Dentro del casco urbano podemos contemplar elegantes chimeneas y relucientes fachadas encaladas, dinteles en granito y sencillas rejas.
Ya en las afueras se encuentra un sinnúmero de pozos, la mayoría de ellos todavía en uso y con hermosos brocales.
Más allá, adentrándonos en los campos, se nos descubre el carácter ganadero de Brozas en las lindes de piedra de los huertos y los bohíos, "bujíos" en el habla popular.
 
Bujío (E. Carbajo)
Típico "bujío".
Puente de Alcántara
Puente de Alcántara.
En los pueblos de la comarca se pueden encontrar también sobresalientes edificios y monumentos.
Destaca sin duda el Puente Romano de la vecina Alcántara, una hermosísima obra de ingeniería que, tras casi 2.000 años en pie y con sus cerca de 80 metros de altura, pasa por ser el mejor ejemplo que se conserva de este tipo de construcciones.
En la misma Alcántara podemos disfrutar del Conventual de San Benito, de factura renacentista.
En la comarca son numerosos los ejemplos de arquitectura popular. Navas del Madroño es famosa por sus chimeneas, y Garrovillas por su espléndida plaza porticada.
 
Naturaleza
Afortunadamente, el entorno natural de la localidad, de una gran riqueza y diversidad, se encuentra en muy buen estado de conservación.

La Charca (E. Carbajo)
La Charca de Brozas.
El paraje de La Charca, muy cercano al casco urbano, es un embalse artificial con varios siglos de historia, que se ha convertido en un paraíso para la fauna. Durante todo el año es posible ver en sus orillas multitud de aves que han hecho de este lugar un ecosistema privilegiado y un lugar muy querido para todos los broceños.
En La Charca puede disfrutarse también de la pesca de la tenca.
Actualmente el paraje está en vías de ser protegido dado su interés paisajístico y ecológico.
 
El clima suave de que disfruta Brozas hace que, desde las primeras lluvias del otoño, el campo bulla de vida. Son numerosas las charcas y regatos que, durante el invierno, salpican los campos, donde es posible encontrar a la amenazada cigüeña negra o a las grullas en su migración anual.
En las dehesas, la primavera parece establecerse en Octubre y no marcharse hasta bien entrado Junio, y el visitante suele sorprenderse ante la riqueza vegetal y faunística que exhiben estos bosques de encinas, echando por tierra la imagen que se tiene (afortunadamente cada vez menos) de Extremadura como una tierra áspera y baldía.
 
Dehesa en Primavera
Primavera.
Y en contraste con las dehesas, están los grandes llanos al oeste de la localidad. Aparentemente desoladas y dedicadas principalmente al pastoreo, en estas penillanuras es fácil descubrir una riqueza natural singular.
Avutardas, aguanieves, zorros, perdices o ciervos son algunas de las especies que podemos encontrar en estos parajes. La sobrecogedora impresión que producen los paisajes abiertos y duros es un aliciente más para acercarse a este ecosistema con otros ojos.

Un poco más lejos encontraremos el río Salor que corre encajonándose entre taludes de pizarra camino del Tajo, conformando un entorno fluvial de gran riqueza natural.
Muy cerca está la Sierra de San Pedro, ya en los municipios de Aliseda y Herreruela, espacio protegido por la Junta de Extremadura, donde se puede asistir al impresionante espectáculo de La Berrea a principios del otoño.
La sierra es refugio de multitud de especies animales y vegetales, algunas de ellas francamente amenazadas. Hay incluso quien asegura que el lobo ha vuelto a aparecer esporádicamente, tras décadas de ausencia

Otros
Un peculiar aliciente de nuestra localidad lo constituyen los Baños de San Gregorio, fuente de aguas mineromedicinales beneficiosas para el asma, la piel o los reumatismos crónicos, para cuyo disfrute se ha construido recientemente un balneario. El balneario se encuentra a unos 5 kilómetros de la localidad, y anualmente se celebra en sus alrededores, a principios de Mayo, una popular romería.
 
Balneario de San Gregorio
San Gregorio.
Festividades
17 de Enero San Antón (bailes típicos y subasta de productos).
20 al 22 de Abril Ferias de Brozas (mercado de ganados).
9 de Mayo Romería de San Gregorio (se celebra el sábado más cercano al 9 de Mayo).
Finales de Agosto Fiesta de la Tenca (se celebra por turno en los diferentes pueblos del a comarca).
7 de Septiembre Fiestas Taurinas (toros y vaquillas al estilo tradicional).
1 de Noviembre Las Castañas (fiesta campestre).


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